¿Qué tipo de andadores existen?

Los andadores pueden clasificarse según el peso y material del mismo, acero o aluminio. También podemos clasificar los andadores según si su uso será en interior y/o exterior. Otra clasificación depende del número de ruedas que tenga el andador y del tipo de freno del que disponga.

Características de cada tipo…

Los andadores de aluminio son más ligeros que los andadores de acero.

Los andadores de interior suelen tener ruedas delanteras y tacos traseros. O en el caso de los más básicos, tacos delante y detrás.

Los andadores de interior los tenemos tanto con asiento como sin él. Los andadores de interior suelen ser algo más estrechos que los andadores de exterior.

Los andadores de exterior o rollators suelen tener ruedas delanteras y ruedas traseras. Pueden tener freno de maneta con el que la persona puede frenar (como con el freno de una bicicleta), o freno a presión en el que para frenar el andador tenemos que apoyarnos sobre él.

Las ruedas delanteras de los andadores pueden ser fijas o giratorias. Las ruedas giratorias son más sencillas de mover que las ruedas fijas.

Los andadores suelen ser plegables, por lo que facilita el transporte del mismo.

¿En qué tenemos qué fijarnos a la hora de comprar un andador?

La elección de un andador es compleja debido a que cada persona es un mundo y no a todos nos vienen bien las características de los diferentes tipos de andadores.

Una de las principales preguntas es ¿dónde vamos a utilizar nuestro andador?

Es decir, el entorno. Si vamos a utilizar nuestro andador en domicilio, lo más aconsejable es que el andador tenga ruedas delanteras y tacos traseros o solo tacos. Ya que los tacos hacen que nuestro andador sea más estable.

Las ruedas traseras hacen que el andador “ande más rápido”, pero eso no es bueno siempre. Ya que los suelos de casa son lo suficientemente lisos para que el taco del andador se deslice sin problemas. Pero puede ser demasiado liso para las ruedas de los andadores.

Si por el contrario queremos utilizar el andador en el exterior. Es aconsejable un andador con ruedas tanto delanteras como traseras, debido a que los suelos en exterior son mas rugosos y con grietas entre baldosas que dificultan que el taco se deslice por ellos.

Otra de las cuestiones que tenemos que tener en cuenta a la hora de elegir un andador es la estabilidad de la persona.

Si la persona es muy inestable, necesitaremos un andador más estable, es decir con las ruedas más pequeñas o incluso sin ruedas traseras. Las ruedas delanteras pueden ser giratorias o fijas, cuanto más fácil sea mover un andador más inestable puede ser para la persona.

También tenemos que jugar con el peso del andador, un andador más pesado cuesta más moverlo que un andador más ligero, por lo que aumentaría la inestabilidad.

Los andadores de exterior o rollators pueden tener dos tipos de freno. Elegir un tipo de freno u otro depende de si la persona es capaz de frenar con el sistema de maneta o por el contrario necesita un sistema a presión.

El andador debe ir siempre ligado a la estabilidad o movilidad que tenga el usuario. Tenemos que tener en cuenta que somos nosotros quien manejamos el andador y no el andador quien nos lleva a nosotros. Por lo tanto, si elegimos un andador con ruedas para la calle tenemos que prestar atención al tamaño de las ruedas del andador, ya que será más fácil de mover un andador con ruedas grandes que uno con ruedas pequeñas y eso cambia la estabilidad del mismo.

Tenemos que tener en cuenta también la altura de la persona y del andador. Para que lo pueda llevar cómodamente y no vaya demasiado encorvado (por llevar un andador pequeño) o con los brazos demasiado altos (por llevar un andador demasiado grande). Generalmente los andadores permiten regulación de las manetas. Pero no siempre pueden regular el asiento del andador por lo que tenemos que tenerlo en cuenta a la hora de buscar un andador.

Consejos de mantenimiento y utilización

Debemos tener cuidado con los tacos de nuestro andador ya que si están demasiado desgastados es posible que terminemos dañando el aluminio del andador y tengamos que cambiar de andador por ese motivo. Por ello, debemos revisar los tacos de nuestro andador con regularidad para ir observando el desgaste del mismo.

Debemos tener cuidado cuando abrimos un andador si este se encuentra plegado. Normalmente tienen algún tipo de anclaje para que el andador no se vaya cerrando mientras andamos. Pero debemos asegurarnos que el andador esta correctamente asegurado antes de utilizarlo.