¿Qué tipo de sillas de ruedas existen?

Podemos clasificar las sillas de ruedas en función del material de su estructura y del tipo de ruedas utilizadas. Disponemos de sillas de ruedas de aluminio (más ligeras) y de acero (más robustas y resistentes). A continuación podemos clasificarlas en función del tamaño de las ruedas, tenemos sillas de ruedas con rueda grande o autopropulsables y sillas de ruedas de ruedas pequeñas o de transito.

Características de cada tipo de silla de ruedas

Las sillas de ruedas de acero son más pesadas y por lo tanto más robustas y resistentes.

Las sillas de ruedas de aluminio son más ligeras y fáciles de transportar.

Las sillas de ruedas de rueda grande tienen un aro de autopropulsion y permiten a la persona que pueda manejarse de forma independiente. Además son más anchas que las de rueda pequeña.

Las sillas de ruedas de rueda pequeña son más estrechas y la persona no puede moverse de forma independiente sino que depende de otra persona para ello.

¿En qué debemos fijarnos a la hora de comprar una silla de ruedas?

La elección de una silla de ruedas no es una tarea sencilla, ya que cada persona tiene necesidades concretas. Por este motivo debemos tener en cuenta aspectos fundamentales como son las características del usuario peso, altura y demás. Y el entorno, donde vamos a utilizar la silla. Y por último el uso que tendrá la silla.

Características del usuario:

En primer lugar tenemos que fijarnos en el ancho de cadera de la persona que usará la silla de ruedas. Para elegir el tamaño adecuado debemos medir a la persona sentada, de cadera a cadera, con un metro recto. En este aspecto no nos importa si la persona tiene o no barriga, lo que nos importa es el hueco que ocupa el culete de ancho en la silla de ruedas. Con esa medida tenemos que  aumentar de 2 a 4 centímetros para que la persona pueda estar realmente cómoda y pueda usar la silla de ruedas tanto en verano como en invierno (abrigo incluido). Lo ideal es poder meter ambas manos entre la cadera y el reposabrazos de la silla de ruedas.

Otro aspecto a tener en cuenta es la movilidad de la persona. En este caso tenemos que ver si la persona puede o no moverse de forma independiente aunque sea en espacios cortos o si por el contrario no puede mover la silla de ruedas. Si la persona puede autopropulsarse elegiremos la silla de ruedas de rueda grande con los aros de autopropulsión. En el caso de no poder autopropulsarse podemos elegir la silla de ruedas de rueda pequeña.

Otro de los aspectos a tener en cuenta es el peso y la altura del usuario. En función de ambos el usuario debemos valorar si los reposabrazos y reposapiés son regulables, si el asiento se encuentra en la altura adecuada y el peso máximo soportado por la silla de ruedas.

Uso:

Tenemos que tener en cuenta las prestaciones que debe ofrecerte la silla de ruedas. Si necesitas plegarla con frecuencia buscaremos una silla con plegado rápido (sin herramientas) y que ocupe poco espacio. En el caso de acceder o circular por espacios reducidos, debemos buscar una silla que tenga reposapiés extraíbles o plegables.

Si buscamos una silla para realizar deporte o actividades de ocio debemos elegir una silla más ligera y específica.

Si necesitas otras ayudas técnicas (bastones, cojines antiescaras, grúas….) o algún otro accesorio de silla de ruedas debemos buscar una silla compatible con ellos.

Entorno:

Otro de los aspectos a tener en cuenta a la hora de elegir una silla de ruedas es el espacio donde la utilizaremos, es importante el ancho total de la silla de ruedas. Para ello tenemos que tomar algunas medidas como por ejemplo el ancho de las puertas por donde queremos que pase y las medidas del ascensor. La silla de ruedas de rueda pequeña suele ser unos centímetros más estrecha que la silla de ruedas de rueda grande.

Tenemos que tener en cuenta si usaremos la silla en interiores o en exteriores. Las sillas de ruedas de rueda pequeña son más manejables por tamaño en interiores. Mientras que las sillas de ruedas de rueda grande nos ayudan a sortear las barreras arquitectónicas en exteriores como son los bordillos con más facilidad.

También tenemos que tener en cuenta si utilizaremos la silla de ruedas en un entorno urbano o rural.

Consejos de uso y mantenimiento

Asegurarse que la silla tiene accionados los frenos al entrar o salir de la misma o antes de manipular al usuario en ella.

Comprobar que todos los tornillos de la silla estén debidamente apretados. Ya que es posible que con el uso puedan aflojarse.

Si tenemos una silla de ruedas con rueda neumática debemos comprobar que la presión de la rueda sea la idónea. Las ruedas no están libres de sufrir pinchazos. También tenemos que observar el estado de la rueda por si se encuentra agrietada o en mal estado.